Una vez más el campeón del peso ligero del Consejo Mundial de Boxeo, Edwin Valero, ganó por nocaut. Esta vez, en la segunda defensa de su cinturón verde y oro, despachó en el noveno asalto al mexicano, y para entonces, campeón interino, Antonio de Marco, el sábado en la noche, en la Arena de Monterrey.
La pelea fue la estelar de la cartelera llamada “ La Gran Batalla”, que estuvo en horario estelar para los Estados Unidos a través de la cadena Showtime, además de Televisa en México, Golden por sistema de cable y Meridiano Televisión en Venezuela.
Valero cumplió en el ring el trabajo planificado en el gimnasio durante los meses de preparación, contrarrestar la altura del rival, evitar que usara la distancia, desgastarlo y no dejar de cuidarse. Todo salió a la perfección, por lo que un muy golpeado De Marco decidió no salir para el décimo asalto dándole la victoria por nocaut al campeón absoluto venezolano.
Previamente, un codazo de De Marco le abrió la sien derecha, cortada que fue muy bien controlada por Mario Morales, en la esquina del campeón. Igual sucedió, la segunda cortada en el párpado derecho, de Valero.
“Demostré una vez más que hay condiciones físicas, y demostré que no solo soy de fuera sino que soy un boxeador que hago pasos laterales, y soy técnico. Nunca lo había dicho, pero si todo mi equipo y la gente que me ha rodeado, si saben que se ir y boxear, pero en la mayoría de los combates he sido un boxeador que ha ido al frente”, decía Valero momentos después que lo suturaran.
Asegura que ante el joven mexicano, “salió a relucir la condición física, la experiencia, y el poder en mis puños y más bien velocidad. No aplicaba muchos golpes, sino dos, tres, cuatro, cortos y aunque algunos fallaban, pero la mayoría fueron conectados en la zona media y en el rostro”, detalló el originario de Bolero Alto, Mérida, Venezuela.
Confesó que solicitará un permiso al CMB, para hacer un combate opcional en las 140 libras, a lo que el secretario del ente Mauricio Sulaimán no puso objeción y aseguró que era muy factible la aprobación. “Me gustaría que fuera en Texas, y contra el “Baby Bull” Díaz, y demostrar que tengo el poder para esas categorías”.
Rómulo Quirarte, entrenador del ex campeón interino Antonio de Marco, dijo: “Edwin es un gran peleador, no dejó que Tony hiciera el trabajo que se planificó. Nunca permitió desarrollar la estrategia, y antes de arriesgar la vida durante tres rounds más, que sabíamos no iba a poder ganar, preferimos dejar el combate”.
Confesó que su pupilo tenía calidad, pero no está del todo listo para medirse a boxeadores de la calidad de Valero. “Es muy buen boxeador, sabe dónde atacar”.
Tras el combate, De Marco se acercó al vestuario del campeón y le agradeció la oportunidad que le brindó para ir a la búsqueda del título absoluto. “Eres un gran campeón, te deseo lo mejor no sólo en el ring sino fuera también. Muchas gracias por la oportunidad, y que Dios te permita seguir siendo como eres”, fueron las palabras del mexicano quien mostraba evidencias del castigo recibido.
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