Likar Ramos había dicho a su llegada a Mérida que la falta de técnica de Jorge “Coloradito” Solís, en su anterior oportunidad por un título mundial, demeritaba al boxeo, pero ayer el jalisciense le mostró todo lo contrario y lo noqueó en siete episodios, lo que le valió obtener el campeonato interino de peso superpluma de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).
Solís hizo gala de clase y buen boxeo, pues poco a poco mermó al sudamericano, al pelearle a la distancia, lo que al paso de la pelea desesperó a Ramos, quien destacó más por sus marrullerías, que por su buen boxeo.
El “Coloradito” fue mejor en todos los sentidos pues la guardia zurda de Likar nunca le funcionó, pues pocos fueron sus momentos de alegría en el boxeo. El nócaut se decretó a los dos minutos con 59 segundos del séptimo rollo.
Ambos pugilistas se cuidaron de más en los dos primeros episodios, aunque el “Coloradito” fue el que se mostraba con más hambre, pues con rectos de derecha encontraba constantemente el mentón del atrabancado Ramos, quien con ráfagas de golpes trataba de hacer daño, pero sin conseguirlo.
Lo mejor del jalisciense se vivió en el tercer episodio, en el que siguió peleando a distancia y motivando la desesperación del colombiano, lo cual se reflejó en un intercambio a dos manos en el centro del entarimado, que obligó a poner una rodilla en la lona al sudamericano, suficiente para que el réferi Raúl Caiz Jr. le desgrane la cuenta.
A partir de ese momento, Ramos se mostró más desesperado, metiendo golpes ilegales, aunque ni eso le ayudó a quitarse los rectos de derecha que el jalisciense le metía una y otra vez, cada vez con más efectividad. Likar no encontraba la fórmula para hacer pesar su guardia zurda. Más descompuesto, el sudamericano ahora sí besó la lona en el sexto rollo, cuando un recto de derecha lo mandó a la lona, en malas condiciones, pues esperó que el réferi le cuente lo suficiente para recuperarse.
Era desesperante la situación para el colombiano, pues no mostraba ni técnica ni poder en los puños, incluso ni estrategia para vencer al jalisciense, que logró el título en el séptimo episodio, cuando la campaña estaba a punto de sonar, al sacar un gancho de izquierda, que hizo doblar a Ramos, quien se quedó tirado en la lona para escuchar la cuenta.
Al decretarse su victoria, el “Coloradito” celebró con todo, cargado por su mánager Willibaldo Arroyo, y el público se emocionó al máximo, al grado de que aplaudió con todo la coronación del jalisciense, quien desde que llegó dijo brindarles la victoria a los yucatecos, pues se sentía parte de esta ciudad por las enseñanzas de Jesús “Cholaín” Rivero en los inicios de su carrera en el boxeo.
Se corona “La Cobra”
En una pelea que pareció más lucha libre, el yucateco Ramón “La Cobra” Maas se proclamó campeón Fedelatin supergallo de la AMB. Después de diez episodios, el yucateco convenció a los jueces, pese a la fea pelea ante el sonorense Germán Meraz, quien ofreció un pobre espectáculo. Meraz vino dispuesto a no boxear, sino a empujar y agarrar para descontrolar a Maas, quien no acertaba a descifrar el feo estilo de su rival.
Lo malo es que el réferi yucateco Freddy Ríos mostró su falta de experiencia en peleas complicadas, pues ni los amonestaba ni les insistía en boxear y no luchar. Las puntuaciones fueron todas para el yucateco, de forma clara.
Moisés “Tornado” Eb derrotó por decisión unánime en cuatro asaltos a Ricardo Toribio. El “Tornado” enseñó que ha recuperado el hambre de triunfo, pues no le dio descanso al pupilo de “Nacho” Beristáin. |